dimarts, 6 de març de 2007

Vinos Italianos V, cena y copas de despedida en el Panteón

El Panteón, Roma (Italia)
La última noche en Roma la pasamos en los alrededores de uno de los monumentos más fascinantes y el mejor conservados de la Roma clásica, el Panteón. Edificio de origen pagano consagrado al culto de "todos los dioses", de ahí Panteón, que recibe su nombre de las palabras griegas pan (todo) y theos (dios). El templo fue reconvertido en iglesia católica y gracias a ello ha podido mantenerse en pie hasta nuestros días (de lo contrario, muy probablemente los mismos católicos lo hubiesen derruido o, en el mejor de los casos, abandonado).

La cena

En torno al Panteón, nacen numerosas callejuelas que desembocan en plazoletas para, desde ellas, poder retomar nuevas direcciones. Fue en una de ellas, en la Piazza delle Coppelle, y con mesa reservada desde la recepción del hotel, donde encontramos nuestro restaurante, il ristorante Maccheroni.

Ristorante MaccheroniLa cena estuvo a la altura de las expectativas; abundante, buena, típica italiana con muchas y variadas recetas de pasta y a un precio más que aceptable, unos 50€ entre los dos.

Como contorno, pedimos una ensalada de espinacas con parmesano y seguimos con dos platos de pasta, entre ellos la especialidad de la casa, unos gnocchi con pera y gorgonzola que recibieron la aprobación del camarero, quien nuevamente para beber también nos aconsejo un Nero d'Avola (Sicilia), pero nosotros nos decantamos por un sangiovese (enseguida nos arrepentimos un poco de esta decisión).
Así que la cena la regamos con un vino del Lazio, un Castel de Paolis 2003 -no queríamos irnos de Roma sin probar un vino de sus tierras-, del que podemos decir lo siguiente:

Vino de capa media y matiz envejecido. En nariz los aromas de madera no se hacen esperar, pero se nota algún fallo de integración del alcohol, quizá porque, una vez más (!!!), la temperatura del vino era ya un poco elevada cuando nos lo sirvieron. Con todo, desprende notas herbáceas y aromas de crianza, en general de intensidad media. En boca los taninos son moderados y la acidez aceptable, no es un vino largo, que perdure especialmente. Pero correcto en relación con su precio (16€).

Vinoteca Novecento. Piazza delle Coppelle, Roma.

Las copas

Después de cenar, dimos un paseo para acabar yendo al local que estaba justo al lado del Restaurante Maccheroni, la Vinoteca Novecento. En ella fuimos atendidos por su dueño, el Sr. Giovanni, un apasionado de los vinos que antes de irnos nos enseñó un par de joyas, una catalana y otra castellana, que reposan en sus estanterías; una Ermita del Priorat y un Vega Sicilia de la Ribera del Duero.

Estatatura 2004 Baroni Pizzini, Poderi di GhiaccioforteA pesar de la relativa decepción que nos causó el sangiovese de la cena, no nos quisimos dar por vencidos y nos dispusimos aun con más determinación a catar uno que por fin nos convenciera. Así que le pedimos al Sr. Gioavanni que nos aconsejara uno y él nos dio a elegir entre un Cacciagrande 2005 de Castiglione della Pescaia (Maremma, Toscana) y un Estatatura 2004 de Barone Pizzini Poderi di Ghiaccioforte (IGT1 Toscana Rosso) a 10€ la copa, pero del que servía cuatro copas por botella.
Nos decantamos por el segundo que fue, sin duda, el mejor vino que hemos probado durante este viaje. Además, cabe destacar, que el vino nos lo sirvió en una buena copa y que, por fin, la temperatura de servicio del vino era la adecuada.

(Nota de Cata) Bajo la tenue luz que iluminaba la terraza, vislumbramos lo que nos pareció un vino capaz de mantener todo el vigor de la juventud pese a sus 14 meses de crianza en barrica. El Estatatura es un vino que posee una capa alta y un color muy vivo y llamativo. En nariz igualmente predominan los aromas frutales; mora negra, fruta roja y madura combinados con los tostados de la barrica y ciertas notas lácticas. Muy agradable e intenso. En boca tiene una entrada potente, taninos grasos, una acidez muy acertada, intenso y largo.

Sinceramente, creo que no se le puede pedir más a un domingo por la noche. Fue una buena manera de despedirse de Roma, aunque la velada no terminó aquí, ya que el Sr. Giovanni nos quiso invitar a un par de copas más del vino que habíamos descartado para que lo pudiéramos comparar con el Estatatura. Grazie mille signor Giovanni!

Brunello di Montalcino 2000 i Rosso di Montalcino 2004 de Tenuta Col d'Orcia

El aeropuerto

Obligados por la ley que impide subir líquidos a los aviones con el equipaje de mano y también por el retraso que sufrió nuestro vuelo, aprovechamos para realizar alguna compra más en el aeropuerto de Roma-Fuimiccino.
Entonces nos acordamos de las recomendaciones del señor Giovanni de la Vinoteca Novecento, quien nos estuvo hablando de los vinos y de los varietales italianos. Según él, los mejores vinos italianos son los de la pequeña D.O.C.G.2 Brunello di Montalcino (Toscana) que se elaboran con la sangiovese grosso -conocida como brunello en el común de Montalcino- y que tienen que someterse a una crianza de cuatro años en barrica.
Pues bien, los Brunello di Montalcino resultaron ser de los más caros del duty-free, pero hicimos un esfuerzo (de 50€) para llevarnos un buen souvenir de Italia, el Rosso y el Brunello di Montalcino que podéis ver en la foto.

1. Indicazione Geografica Tipica.
2. Denominazione di Origine Controlata e Garantita.

3 comentaris:

  1. Felicitats per la vostra serie de posts sobre Roma. Això promet!!

    Em tindreu de lector habitual.

    Salut,

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  2. Gràcies Calamar!
    Jo sí que soc una lectora habitual teva: estintobasico.com i verema.com
    Se'm fan les dents tant llargues quan et llegeixo!!

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  3. Desde www.lugardelvino.com queremos agradecer el enlace directo que nos recomienda y le felicitamos por su excelente weblog enológico.
    Un cordial saludo,
    Lugar del Vino.

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