divendres, 11 d’abril del 2008

La Bourgeoise 2005 y el Crottin de Chavignol se quieren casar

La Bourgeoise 2005 y tres piezas de Crottin de Chavignol
Si bien es cierto que comer queso y beber vino, especialmente -y en muchos casos erróneamente- con vino tinto, es algo muy habitual, no siempre resulta fácil conseguir que ambos armonicen. El maridaje entre el queso y el vino, es un ejercicio que requiere de mucho tino, de múltiples experimentos y necesariamente de algún que otro fracaso para poder algún día alcanzar el éxito y con éste ¡el éxtasis! Así que nadie se extrañe si digo que para mí, encontrar la combinación perfecta entre queso y vino, se ha convertido en un deseo que persigo con vehemencia.

En otra ocasión y en este mismo diario, ya publiqué una de mis experiencias con el queso y el vino. En aquella oportunidad escribí sobre lo que a mí me pareció un éxito razonable, el de comprobar lo bien que lidió un blanco borgoñés de Mersault, Henri Boillot 2004 (uno de los mejores blancos en su categoría que he probado en el último año y del que ya tengo ganas de probar su 2005), con unos poderosos quesos franceses de pasta blanda, entre los que por ejemplo se hallaba un reblochon.

A su tiempo y sazón, Calamar me recomendó un artículo de Luís Gutiérrez con un título que además es puro reflejo de lo que quiero transmitir: “El difícil asunto de los quesos y los vinos” (El Mundovino, 02/10/2003).
En este artículo, cuya lectura también os recomiendo, Luís Gutiérrez propone varias combinaciones y entre ellas nos sugiere que tomemos los quesos de cabra acompañados de sauvignon blanc:
Los de cabra van de maravilla con algún blanco de acidez viva. La combinación clásica es la de los 'chèvre' (cabra) del Loira con los blancos de la región, los sancerre o pouilly fumé. En nuestro país, nuestro cabra favorito es sin ninguna duda el Monte Enebro, de La Adrada en la provincia de Ávila. Si lo pueden probar con un Silex o Pur Sang de Didier Dagueneau (ni el queso ni el vino son fáciles de encontrar), se lo recomendamos. Si no, con el Sauvignon Blanc de Castelo de Medina en Rueda.

Hace relativamente poco, este mismo post sobre los quesos de pasta blanda y el Mersault de Henri Boillot al que me refería anteriormente, debió despertar el interés de Gildas, un blogger francés afincado en Madrid, quien escribió un comentario en el que de nuevo apareció la sugerencia de armonizar queso de cabra con un sauvignon blanc del Loira, concretamente con un “Sancerre”. (También lo reproduzco tal cual lo escribió):

Ejercicio dificíl que la asociacion de los quesos con vinos. En Francia, le gente sirven cada vez mas vinos blancos con quesos. Es dificíl para ciertas personas, pero funciona bien. Por ejemplo, el queso de cabra con un "Sancerre" (sauvignon).


Sin haber probado simultáneamente un Stilton con Oporto, puedo hacerme una idea de que un queso azul come este, necesite equilibrarse y contrastarse con un vino con mucho cuerpo. También entiendo que la pasta blanda puede llegar a entumecer la boca y por lo tanto a anular los taninos y que necesite un blanco con acidez para limpiar la boca. Todo esto no son más que intentos de equilibrar peso, intensidad de sabor, textura, etc. Pero me intrigaba descubrir por qué motivo en especial en todas partes se dice que entre el queso de cabra y el sauvignon blanc hay feeling.


Mostra un mapa més gran

Así que me dirigí a la Part dels Angels con la intención de encontrar un SB del Loira capaz de soportar las embestidas de un queso de cabra y salí con un La Bourgeoise 2005 de Henri Bourgeois, AOC Sancerre y elaborado en Chavignol (25,50€).

Llegué a la Vila Teca ya algo prevenida de que sería mejor escoger un cabra algo curado y como además quería que fuera del Loira, me llevé muy apropósito con la ocasión varias piezas de Crottin* de Chavignol (3,90€ la pieza). (Crottin de Chavignol en Wiki).

Así que como podéis ver, vino y queso tienen en común el mismo origen, el municipio francés de Chavignol.

La Bourgeoise 2005 es una de las numerosísimas cuveés que elabora Henri Bourgeois. Este Sancerre Blanc AOC, es un SB fruto del ensamblaje de varias parcelas de cepas viejas. En las cotas más bajas los suelos son blancos de tierras calizas y en las parcelas más altas encontramos sílex. El 2005 en el Loira fue una añada cálida y no creo que se le pueda augurar una larga guarda o al menos que mejore mucho más en botella.

Para su elaboración se han seguido dos vinificaciones. Una parte ha sido fermentada en inox a temperatura controlada, mientras que la otra lo ha hecho en barricas de roble de Tronçais. El vino se ha criado sobre sus lías finas durante unos 7 u 8 meses y en total permanece un mínimo de un año madurando en los tanques y barricas.

En cata presenta color amarillo pajizo.
Nariz muy expresiva, mineral y amielada con flores blancas. La barrica está presente pero bien integrada y ni rastro de lías y fermentaciones.
La verdad es que en boca me esperaba más viveza, pero el ataque se quedó algo corto con un paso más bien ligero y de una acidez algo comedida. La boca dominada por sabores a fruta tropical, también se mostró algo cálida incluso (13%).
Al final, un retronasal potente en intensidad, pero delicado en aromas que enlaza con una persistencia media-alta.

La moderada acidez de La Bourgeoise 2005 (¿será la añada?) me hacía temer lo peor, que no sería suficiente vino para un queso de cabra.

Pero la Crottin, por su parte, con su pasta semi-dura y sus aromas de hierbas y monte, fue un magnífico partenaire. Se puede decir que el queso “no se comió al vino” y que los dos armonizaron en un equilibrio, eso sí, casi al borde del abismo, pero equilibrio al fin y al cabo.

Sin embargo, cuando pasé a catar La Bourgeoise 2005 con otros dos quesos de cabra que tenía en casa, un Farcell de Corça de Girona y un Rey de la Cabra (blando) de Cuevas del becerro de Málaga, el vino no pudo más que precipitarse en el abismo y desaparecer en el fondo de la sima.

Conclusiones se podrán extraer varias y diversas sobre la relación concreta de este vino, que resultó poco vivo en boca, con cada uno de los quesos de cabra que probé.

Pero creo que en términos generales, nos deberíamos fijar en dos cuestiones. La primera y quizá la más frustrante para el disfrute casual y a las improvisaciones, es que cada queso tiene su vino, y que este no fue capaz de dar la talla con más de uno. Y la segunda sería, que después de tanta teoría sobre equilibrios y contrastes, la regla que casi (digo casi para no meter la pata) nunca falla es la de maridar un vino con uno/s producto/s que tengan un mismo origen.

¿Se puede decir que esto no es más que una barrera para la imaginación y la experimentación y que nos puede llevar al aburrimiento…? Pues sí, no lo voy a negar.


* En francés crotte significa caca y crottin vendría a ser el diminutivo. Por lo tanto Crottin de Chavignol significa exactamente lo que estáis pensando ;-)

Nota: Aunque este post aparezca publicado con fecha del 11 de Abril, no ha salido a la luz hasta una semana después. Mi intención era participar en la novena convocatoria de Iberoamérica en Cata que esta vez se convocaba desde el blog Uno más y que versaba sobre los maridajes. Pido disculpas a Olaf y a los demás participantes por no haber llegado a tiempo para participar en esta edición, a pesar de que el tema que propuso Olaf me entusiasmo desde el primer momento.

dissabte, 15 de març del 2008

Resumen IEC#8: un desfile de vinos


Cuando los VadeBacus me pasaron el testigo para convocar la octava edición de IEC, nos andábamos en días de Carnaval y, aunque yo no suelo celebrarlo, no pude evitar la tentación de asociar el vino con la celebración pagana por excelencia.

Durante el Carnaval todo está permitido, la gente se oculta tras una máscara, se disfraza de lo que no es o sencillamente tiende a la exageración, a los excesos, a la extravagancia o al excentricismo. Pensé que todos estos rasgos podían hallarse en mayor o menor medida en los vinos y decidí formular la convocatoria en términos de Carnaval.

Sin embargo, debo confesar que nada más lanzar la convocatoria, me inundaron una serie de dudas: ¿se habrá captado el mensaje y la versatilidad del mismo, es decir, me habré expresado bien? ¿será bien recibida la idea? ¿me habré pasado de original? ¿me quedaré más sola que la una en el día señalado…? Esta última era sin duda la posibilidad que más temía.

Para mí ha significado un verdadero alivio comprobar la respuesta que ha tenido la octava convocatoria de IEC#8. Me siento verdaderamente satisfecha con la respuesta y con el resultado.

Así que sin más preámbulos, doy paso al resumen de lo que ha dado de sí esta octava edición.


SOBREVINO: Aunque la mona se vista de seda, mona se queda

Sobrevino nos presenta un blanco de Burdeos, concretamente de la margen izquierda, el Château Malartic-Lagravière, Péssac-Leognan, 1999. Es un vino cuyas cualidades no están, ni de lejos, a la altura de lo esperado.
Disfraz rotundo es el que luce. Vino irreconocible y con un marcado carácter "fake", de ahí la decepción que se llevó SV tras invertir nada más y nada menos que 31€. En fin, ya se sabe que no siempre es oro todo lo que reluce, si no, que se lo digan a SV.


OLAF, UNO MÁS: Del Ródano al Ebro

Olaf nos sugiere un Sirah que la joven bodega García Burgos, de la cual él es un buen conocerdor, elabora en la D.O. Navarra.

“Sh 2006”, el vino que manda callar, como muy ingeniosamente lo llama Olaf, tiene que ser por fuerza, un vino con un cierto descaro, desinhibición y quizá algo “hechao pa’lante”. Pero nada de eso. Olaf primero nos lo presenta como un vino denso, oscuro y tintando. Vamos, todo lo que la mayoría, al igual que él, tememos encontrarnos en un tinto. Sin embargo, a la hora de la verdad, este Sirah, es un vino que se deja querer, capaz de desplegar una interesante panoplia de flores, frutas rojas y mineralidad calcárea y que en boca, es fresco, con la acidez de la buena fruta, y bien equilibrado por unos tanimos dulces.

Um! Interesante. Voy a guardar mi botella hasta el próximo otoño, como quiso hacer Olaf, a ver si resisto la tentación.


LA GUARDA DE NAVARRA: Traje tornasolado

La Guarda de Navarra nos presentan un vino de larga, sorprendente y cambiante evolución, se trata de un Rioja Alavesa de Lapuebla de Labarca. Polus Tempranillo 2006 de las Bodegas Loli Casado.

Es un vino rico en matices y que va cambiando de traje según pasan las horas, ora interesante, ora incluso desagradable con notas animales. Pero bueno, como diría el mismo LGN en unos de los comentarios “una botella no sirve para representar a una bodega”.


VADEBACUS: Carnaval en Tenerife

Desde VDB nos invitan a un vino, que por sus orígenes, es típicamente “carnavaleño”.
Han viajado hasta la isla de Tenerife, región vinícola poco conocida pero con un listado de peculiaridades muy especiales. Poseen cepas prefiloxeras, suelos volcánicos, una latitud inusualmente cercana al ecuador, variedades poco conocidas...

El vino que en cuestión, el Viña Norte 2003 Tinto barrica, procede a la D.O. Tacorense-Acentejo, una de las cinco D.O. con las que todavía cuenta la isla. Está elaborado con las variedades autóctonas Listán Negro y Negramoll, ha permanecido 6 meses en roble americano y francés.

Lástima que no les acabara de convencer del todo. La verdad es que después de mi reciente viaje a las Canarias, pude comprobar como todavía hay mucho camino que recorrer en la elaboración de vinos de calidad. Pero bueno, creo que el potencial es prometedor.


DE VINIS CIBISQVE: Lentejuelas para un moscatel navarro

Joan Gómez Pallarès, en su línea de italianófila, nos presenta un moscatel de Navarra vestido con unas flamantes burbujas d'Asti.

La Bodega Ochoa, tiene en su propiedad cepas de la moscatel de grano menudo, con la que elaboran un dulce más que recomendable (especialmente para aquellos a los que no les gustan ni los dulces, ni la moscatel). Pues bien, aprovechando la coyuntura, han decidido elaborar este espumoso dulce al estilo de los moscato d’Asti del Piemonte (Italia).

Es indiscutible que esto es un disfraz con todas las de la regla. Incluso los de Ochoa se hicieron llevar toda la maquinaria desde Italia para poder elaborarlo.


DIRECTO AL PALADAR: ¡Qué pecado!

Calamar, desde Directo al Paladar, nos viene con un disfraz de loco elaborador de vinos y nos cuenta la historia de un viticultor Piamontés que quiso dar un impulso a los vinos de su tierra y, más concretamente, a los de la propiedad familiar, dándoles la espalda.

De esta paradoja, hay desgraciadamente miles y miles de ejemplos en la historia más reciente de la viticultura. En este caso, Angelo Gaja, a su vuelta de Burdeos donde fue a impregnarse de su cultura vinícola, hizo arrancar las viejas cepas de nebbiolo para plantar Cabernet Sauvignon.

Sin embargo, los vinos de Gaja son unos de los más reconocidos en el Piamonte, y que a pesar de llevar “el demonio bordelés”, como lo califica Calamar, sus vinos expresan todavía de alguna manera el carácter de esta región del noroeste italiano. Se abre con esto el eterno debate “¿qué marca más a un vino: la tierra y su clima, las variedades o la mano del hombre?”

A mí personalmente, reflexionar sobre esta cuestión, me hace rememorar una máxima que se le atribuye al célebre arquitecto modernista catalán, Josep Puig i Cadafalch (Mataró, 1867 - Barcelona, 1956), que reza así: "la mejor arquitectura es la autóctona". Una verdad como un templo.


EL BARANDA: ¿Todavía hilvanando?

Mario se presentó a la fiesta con un vestido hilvanado, un traje con las costuras aun por coser. Según como se mire, un disfraz en sí mismo, o quizá por esto, Mario fuera de los últimos en llegar...

En realidad se trata de una muestra de un vino de la D.O. Pla de Bages, que todavía viste la etiqueta provisional que hace mención a las características del vino.

Hablar de la D.O. Pla de Bages, es como hacerlo de la Bodega Abadal, bodega volcada en la recuperación de variedad autóctona Picapoll, pero que en este caso nos presenta un vino con un cupaje de tres variedades tintas foráneas (Cav. Sauvignon, Cav. Franc y Sirah), el Abadal Selecció 2000, que Mario resume como “un vino que me asombró por su contenido, por su estructura y complejidad”.


ROCCO&WINES: Fantasía

Carlos Rodríguez, desde su blog Rocco&Wines, nos viene con un traje Fantasía. Un vino de la cada día más conocida denominación Vinos de la Tierra de Madrid, que viste una etiqueta un tanto llamativa, 750 2004.

Se trata de un vino de la Bodega Nueva Valverde elaborado a base de garnacha, syrah y tempranillo. Una grata sorpresa fue la que se llevó Carlos con este vino.


PILARVI: PX vestida de llicorella.

Mi contribución a esta presente edición de IEC, se podría resumir con la siguiente frase: “el Priorat sería el último lugar de la faz de la tierra donde esperaría encontrarme con la Pedro Ximénez”.

Para justificarlo solo hay que ver que en el Priorat con la PX se elaboran vinos tranquilos de mesa y no vinos generosos.
Que es una denominación claramente identificada con los tintos, sin que sean de PX, apesan se conocen sus blancos.
Otro dato que cabe apuntar es la bajísima producción de PX en el Priorat, la cual en kilos sólo representa el 0,39% del total de la D.O.Q.
Y aunque el Priorat sea pequeño, no es menos significativo que tan solo dos bodegas elaboren varietales de PX, eso sí, con una pequeña proporción de otras uvas.


RELEVO
Finalizado el desfile, llega el momento del relevo. Para pasar el testigo a la novena convocatoria, definí unas normas un tanto estrictas, pero como los máximos interesados las transgredieron y una prefiere la flexibilidad a la rigidez, voy a decantarme por una solución un tanto salomónica y que espero que satisfaga a los interesados.
Olaf y La Guarda de Navarra fueron, por este orden, los primeros bloggers en anunciar su participación en IEC#8, que todavía no han albergado ninguna de las anteriores ediciones de IEC. Pero lo anunciaron en el post equivocado, el de las normas del relevo.
Como los dos se equivocaron y rectificaron en diferente orden. He decidido pasar al relevo a Olaf: uno más, con el compromiso de que él se lo pase a La Guarda de Navarra. Espero que os parezca bien a los dos. Entended que me habéis puesto en un “compromiso” ;-)

divendres, 29 de febrer del 2008

Pedro Ximénez en la D.O.Q. Priorat

Vista del municipio de Poboleda en el Priorat

No es que sea un secreto, pero quizá sí un misterio, que en el Priorat se cultive la Pedro Ximénez. Por esta razón y porque además, los vinos que con esta variedad blanca se elaboran en la D.O.Q. Priorat no son vinos generosos, sino vinos blancos secos (sin más), los he escogido como tema para la octava edición de Iberoamérica en cata.

Si la introducción de esta cepa en el Priorat ya resulta un hecho arcano, o por lo menos incierto, tampoco puede decirse que exista un acuerdo unánime en cómo y desde dónde llegó la PX a Andalucía, la tierra que la ha encumbrado.

Cepa de Pedro Ximénez

Cepa de Pedro Ximénez cargada de racimos

Existe una cierta controversia sobre el lugar de procedencia y el momento de la introducción de la Pedro Ximénez en tierras béticas. Unas fuentes sitúan su origen en las Islas Canarias o incluso en Madeira; mientras que otras en el lado alsaciano del Rhin; pero las hay incluso que, a modo de combinación salomónica de las dos anteriores, sostienen que esta casta viajó de las Canarias hasta el Rin para acabar morando en Andalucía.

En lo que sí parece ser que hay un cierto acuerdo, y que además ayudaría a explicar el porqué de su nombre, es en que la trajo un tal Peter Siemens, soldado de origen alemán de la armada de Carlos V de España (y I de Alemania). Si bien la presencia de este soldado en la Andalucía del siglo XVI estaría probada, no ayudaría a explicar que a finales del mismo siglo, los vinos de Málaga ya fueran mundialmente conocidos.

En cuanto al parentesco, se le han encontrado similitudes con la riesling, hecho que reforzaría su origen alsaciano-alemán.

Pero por muchos orígenes diversos y diferentes que se le atribuyan a la PX, es un hecho innegable que actualmente Andalucía es su cuna indiscutible y también, la región española que más ha contribuido al mundo del vino, gracias a unos vinos generosos, especiales, distintos y únicos.

Criaderas y soleras del Fino C.B. de Bodegas Alvear en Montilla (Córdoba). Este fino, elaborado con PX, no necesita ser encabezado ya que alcanza los 17%vol. de forma natural.

Pilar Vidal bebiendo una copa de Pedro Ximénez dulce en un restaurante de Sevilla

Una servidora bebiendo una copa de PX dulce en un restaurante de Sevilla

Finos, amontillados, olorosos (todos estos generosos secos, aunque también haya algunas excepciones y variantes) y los Pedro Ximénez dulces elaborados a partir de uvas secadas al sol después de la vendimia, son los principales tipos de vino que se elaboran con la PX. Córdoba es la provincia que cuenta con mayor número de hectáreas con esta variedad, de hecho un 90% de las vides plantadas en de la D.O. Montilla-Moriles pertenecen a esta casta. Sin embargo en las gaditanas denominaciones de Jerez y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda, la Palomino ha ido ganando terreno a la PX. En Málaga, donde se la conoce como Pedro Ximén, se ensambla junto con la Moscatel de Alejandría para dar lugar a sus famosos dulces.

Con esta tarjeta de presentación no era de extrañar que la PX se extendiera por las nuevas regiones vinícolas mundiales. Hoy en día es una de las variedades blancas más cultivadas en Argentina, donde se la conoce como Pedro Jiménez, y los vinos que elaboran con ella tratan de reproducir el estilo jerezano. Así mismo, también está presente en Australia, donde interviene en los sherry del país (aunque se tiende a sustituirla por la Palomino), y donde se la conoce como Pedro (a secas). En Chile, Sud África y Nueva Zelanda también se puede encontrar vinificada como si de vinos generosos andaluces se tratara.

Fachada de lo que hoy son las ruinas de la Cartuja de Scala Dei

Sin embargo, este no es el caso del Priorat. En la D.O.Q. Priorat la PX siempre se ha vinificado como vino tranquilo de mesa. No es que sea la única región en donde se vinifica de este modo, en Montilla mismo o en algunas zonas recónditas de Valencia y Extremadura también se pueden encontrar algunos ejemplos. Pero el caso del Priorat me parece especialmente curioso por lo que representa esta denominación, que todos asociamos automáticamente con sus tintos, y por lo anecdótica que es la presencia de la PX en sus campos y bodegas. Amén de que es la única denominación de origen catalana en la que se cultiva la Pedro Ximénez.

Si al principio hablaba de lo "misterioso" que resulta el cultivo de la PX en el Priorat, lo decía porque, entre otras cosas, me ha resultado imposible determinar cuándo y cómo llegó a esta comarca tarraconense. Pero bien, los otros datos que he recabado, no son menos interesantes.

Foto de familia de los socios de Genium Celler

Ricard Abella de Genium Celler, uno de los pocos viticultores del Priorat que todavía cuentan con cepas de PX, me apuntaba alguna de las posibles razones que justificarían el arraigo de la PX en el Priorat.
La primera sería que "al tratarse de una variedad de maduración temprana, permite organizar mejor la vendimia dado que madura antes que las demás variedades y se vendimia primero".
Otra razón, que también beneficiaría al viticultor es la de que ha resultado ser "una variedad que se ha adaptado muy bien a la comarca, con rendimientos medianos y regulares, que además es resistente a los hongos que afectan a la vid y suele ser agradecida en el sentido de que necesita poco tratamiento fitosanitario". En su viña, Ricard, acostumbra a realizar uno o dos tratamientos con azufre en polvo para el oídium, y normalmente no necesita tratamiento para el mildiu, el gusano de la uva, ni otros.

Sin embargo, sigue Ricard "esta cepa presenta ciertas desventajas a nivel de producto que antiguamente no solían valorarse por el hecho de que quien producía la uva no se encargaba de la vinificación."
Estas desventajas son por un lado, siempre según Ricard, que "tiene una punta repentina de maduración, es decir, que se necesita un seguimiento muy constante para vigilar que no se sobremadure y vendimiar en el momento óptimo para que no pierda calidad", y por otro lado que "produce un mosto bastante oxidativo con poca carga aromática, con el que hay que tener mucho cuidado en su elaboración".
La conclusión a la que llega Ricard es que la PX del Priorat es una variedad "muy fácil de cultivar, pero por el contrario, muy delicada de elaborar.

No sabemos cuando llegó, pero sí que la gente mayor de hoy la recuerdan desde su niñez. Jordi Ossó (bueno, o no tan mayor) también del Genium Celler me contaba que "de muy pequeños, siempre habían oído decir que la primera variedad que se vendimiaba en el en Priorat era la llamada Ximenis" (nombre coloquial que toma la PX en Poboleda y de ahí el nombre de su vino). Jordi también recuerda que con la Ximenis "se obtenía un vino muy apetecible y fresco al que le iba muy bien las sardinas en salazón".

La edad de estas cepas oscilaría mayoritariamente entre los 30 y 60 años (hace ya décadas que el cultivo de variedades blancas en el Priorat ha entrado en regresión). Lo más probable es que apareciera en el municipio de Poboleda, donde popularmente se la conoce como Ximenis.

Según datos del Consejo Regulador, los municipios que cuentan con más hectáreas de esta variedad son El Molar, Poboleda y La Morera de Montsant. El total de hectáreas plantadas representarían aproximadamente un 10% de las variedades blancas. Para ser más exactos, en toda la D.O.Q existen solamente 6,46 hectáreas dedicadas a la PX.

Más datos. Durante la vendimia del 2007 se recolectaron 18.220 kg de PX, lo que tan solo representa un 0,39% de la producción total del Priorat.

Todas estas cifras vendrían a demostrar lo anecdótico que es el cultivo de esta cepa dentro de la misma denominación y a la vez, lo difícil que resulta encontrar una botella de PX con denominación de origen calificada Priorat.

Que yo sepa, hay al menos (o como mucho, según como se mire) dos bodegas en el Priorat que elaboran varietales de PX. Las demás bodegas que emplean esta variedad para elaborar sus blancos la ensamblan, en bajos porcentajes, con las demás variedades autorizadas.

Estas dos bodegas son por un lado Viñedos de Ithaca y por otro Genium Celler.

Viñedos de Ithaca, Gratallops, D.O.Q. PrioratLa Bodega Viñedos de Ithaca empieza su andadura en 1.999 en Gratallops, de manos de Joseph Puig, quien es miembro de la Academia Internacional del Vino y también co-propietario de Cellers Puig & Roca, los AVGVSTVS del bajo Penedès. Su hija Sílvia es la enóloga y también co-propietaria de Viñedos de Ithaca.
Para la elaboración de su varietal de PX, Odysseus Pedro Ximénez, compran las uvas a un viticultor de Poboleda. Tras la vendimia viene una corta maceración prefermentativa en frío y tras la cual, el vino fermenta en depósitos de acero inoxidable. Del Px del 2006, salieron al mercado algo más de 3500 botellas de 50cl.

Genium Celler, es una bodega fundada por seis familias de viticultores con una larga tradición en el cultivo de viñas en el municipio de Poboleda, que decidieron unir sus esfuerzos en el año 2002.
Todo el vino que elaboran en la bodega procede de viñedos propios, algunos de cepas viejas como en el caso de su varietal de PX, Ximenis, el cual fermenta en barricas nuevas de roble francés a temperatura controlada (entre 16 y 18 grados), una vez finalizada la fermentación alcohólica, el vino reposa unos 3 meses con sus lías finas mientras se le realizan periódicos "batonnages". De su Ximenis 2006 tan solo salieron al mercado unas 1000 botellas de 75cl.

Pués bien, con motivo de esta edición de Iberoamérica en cata, en casa hemos catados estos dos varietales de PX prioratina que se comercializan.
Los dos son vinos del 2006, los dos con uvas recolectadas en Poboleda y ambos tienen un 14%vol. Sin embargo, las vinificaciones que han seguido han sido bien distintas. Como veíamos, el Odysseus de Viñedos de Ithaca ha fermentado en ínox, mientras que el Ximenis de Genium Celler lo ha hecho en barrica. Además, en el ensamblaje del Ximenis encontramos un 10% de "otras variedades autorizadas" y después de catar el Odysseus, me imagino que algo de garnacha blanca puede haber.

ODYSSEUS 2006 Pedro Ximénez

Odysseus 2006, Viñedos de IthacaVino de color amarillo dorado algo subido en el que se puede apreciar una cierta presencia de carbónico.
Nariz de intensidad media con aromas frescos a flores blancas (acacia), sobre un fondo descaradamente mineral. Según va ganando tiempo en copa, va evolucionando hacia la fruta amarilla.
En boca tiene un volumen considerable y se desliza lentamente. Es ligeramente abocado, con sabores a uva madura, pero está bien compensado por su acidez. De nuevo, tendremos más mineral en boca y un final persistente.

Ximenis Genium Celler 2006

Color amarillo dorado, ligeramente más pálido que Odysseus. Inicialmente también se percibe una ligera presencia de carbónico.
Posee una nariz de intensidad media, en la que se entrevén las flores secas de los arbustos mediterráneos. Evolución rápida e interesante en la que también aflorará un fondo mineral y de pastelería, en este caso.
En boca se muestra bastante seco y se hace notar su paso por barrica con un retronasal cargado de frutos secos. Al final, un vino considerablemente largo.

Tras la cata decantamos el Ximenis y pudimos comprobar como se fue afinando y ganando en suavidad con el paso del tiempo y la aireación.

Conclusiones
Las conclusiones a las que he llegado tras la cata son que, a pesar de que ambos vinos exhiben un 14%vol, creo que el Odysseus es un vino más maduro que el Ximenis, quizá con una punta de sobremaduración. Algo que vendría a corroborar la información que me dio Ricard Abella (Genium Celler), a cerca de la punta de maduración repentina de esta variedad.

Sin que se le pueda achacar falta de complejidad, el Odysseus resulta a veces un vino fácil, pero franco y apetecible, que ya se encontraría en su momento óptimo de consumo.

Por el contrario, el Ximenis es un vino que, por su elaboración, debe afinarse un tiempo más en botella. Es un vino menos ancho que el Odysseus, pero está dotado de buen cuerpo y estructura, y creo que puede acompañar mejor la comida. También cabe destacar su buena evolución en copa, eso sí, necesita tiempo.

A destacar de los dos un final largo y cargado de sensaciones.


Odysseus 2006 de Viñedos de Ithaca (botella de 50cl.)
12 € aproximadamente. Aguiló Vinateria, carrer Miquel Barceló 11. 43730 Falset (Tarragona).

Ximenis 2006 de Genium Celler (botella de 75cl.)
18 € aproximadamente. Celler d’En Perri, carrer Castillejos 273, Barcelona.


Agradecimientos
Quiero agradecer a Jordi Ossó i Estivill y a Ricard Abella i Rebull de Genium Celler que fueran tan amables de dar respuesta a mis indagaciones sobre la Pedro Ximénez del Priorat y de invitarme a conocer su bodega (iré encantada!).
Así como, también quiero agradecer a Lluís Pellejà Serra del C.R.D.O.Q. PRIORAT que respondiera mi consulta.
Lástima que no hayamos podido averiguar cuándo empezó a brotar la PX en las pizarras del Montsant.

divendres, 22 de febrer del 2008

IEC#8, cuenta atrás y relevo


Diez, nueve, ocho, siete... falta una semana escasa para la octava convocatoria de Iberoamérica en cata. El 29 de febrero es la fecha escogida para que desenmascararemos los vinos que no parecen lo que son o que no son lo que parecen (o lo que sea que haya interpretado cada cual).

Pues bien, aprovecho esta entrada para anunciar como se llevará a cabo el relevo para la siguiente convocatoria de IEC. El método será el siguiente:
  1. En primer lugar tendrá prioridad aquel enoblogger del continente americano que sin haber albergado ninguna de las anteriores convocatorias de IEC, anuncie en primer lugar la publicación de su post en la entrada que sobre el tema propuesto en IEC#8 publicaré el próximo 29 de febrero.
  2. En caso de no haber ninguna persona que cumpla el perfil anterior o aun cumpliéndolo se autodescarte, pasaré el relevo a aquel enoblogger no americano que, como en el caso anterior, publique en primer lugar un comentario en el post de este blog correspondiente a la octava convocatoria de IEC y que todavía no haya albergado ninguna de las anteriores ediciones.
  3. En caso de que no existan participantes que cumplan con los anteriores requisitos o que cumpliéndolos renuncien a convocar la novena edición de IEC, emprenderé contactos unilaterales hasta encontrar algún voluntario.
Finalmente, daré a conocer la identidad de la persona/s y/o blog que se hará cargo de convocar la novena edición de IEC, en el post que publicaré con el resumen de IEC#8.

Salud y buen vino. Nos reencontramos el 29!!

divendres, 1 de febrer del 2008

IEC#8: Vinos con espíritu de Carnaval


Los VadeBacus nos han pasado el testigo para que convoquemos la próxima edición de Iberoamérica en Cata que en su día creara e impulsara Joan Gómez Pallarès desde su blog.

En anteriores convocatorias se han tocado temas más o menos técnicos como los varietales o los cupajes entre uvas autóctonas y foráneas, los vinos criados en regiones no Iberoamericanas o la influencia del terroir. Se han propuesto catas comparativas de blancos con o sin madera, se ha puesto el foco en el elaborador, concretamente en los "flying wine-makers", y en la última edición se nos ha pedido que destaquemos alguno de los vinos de las Navidades (ardua tarea la de redactar el resumen teniendo como tema la época del año en que se consume más vino).

El mundo del vino es muy amplio y todavía nos quedarían por tratar temas como por ejemplo los espumosos, las vinificaciones especiales, centrarnos en tipos de suelo o regiones específicas, constatar la influencia de un clima sobre una variedad determinada, etc. La lista es inacabable, como espero que también lo sean las convocatorias de IEC.

Pero en estas fechas no he podido resistir la tentación de asociar el Carnaval con el vino.

Los vinos no son únicamente un color, unos aromas y un sabor. A parte de frutas y frutillos, los vinos tienen un carácter y una personalidad. Algunos vinos, por sus características harán que los asociemos con los valores del Carnaval: transgresión, excentricidad, diversión, etc. Aunque unas veces no será el vino, sino su elaborador quien nos evoque estos valores.

Otras veces nos podremos encontrar ante vinos que lleven disfraz o que estén elaborados de una manera o en una región que nos haga difícil su identificación. Pero el disfraz también podría ser de época o quizá un traje regional.

Además, también podemos asociar un vino al Carnaval por su procedencia geográfica: Venecia, Cádiz, Santa Cruz de Tenerife, Sitges... otros carnavales americanos que una servidora desconoce... O por las armonías con las comidas típicas de estos días, mucho cerdo y claro, la "botifarra d'ou" (botifarra de huevo).

Pero si alguien cree que esto de los vinos con máscaras o disfraces, no son más que vinos impostores, también los puede comparar con los "auténticos".

En fin, esto sólo son orientaciones, ahora cada cual que piense en qué vino, por el motivo que sea, encarna el espíritu del Carnaval, que lo cate y nos lo cuente.

Esperamos, como siempre, que nadie se presente a la fiesta con el traje repetido ;-)

Os animamos a participar y os emplazamos hasta el próximo día 29 del presente mes de febrero.

dimarts, 29 de gener del 2008

Les paraules del vi


El proper dilluns 4 de febrer, els aficionats al vi tenim una cita amb el programa de TV3 Caçadors de Paraules, ja que la propera setmana, el programa tractarà i "investigarà" com sempre sobre el terreny, les paraules del vi (video del programa).

Si voleu arribar al dilluns amb la lliçó ben apresa, feu un cop d'ull al següent enllaç:
Diccionari del vi de Xavier Rull (© Universitat Rovira i Virgili / Enciclopèdia Catalana, 1999).

Segur que hi trobareu els equivalents al català dels mots castellans "antociano", "bazuquear" o "bazuqueo", "duela", "escobajar", "trasegar". O al contrari, sabeu què és un "barret de brisa" per exemple?

diumenge, 16 de desembre del 2007

Bàrbara Forés, el vino de la Terra Alta

Foto: Mariano Cebolla

Una de mis bodegas de referencia en la D.O. Terra Alta, es sin duda el Celler Bàrbara Forés, y lo es a mi modo de ver, no solamente por la calidad de sus vinos y su moderada relación calidad precio, sino por que consiguen elaborar unos vinos muy personales que, a la vez, son capaces de reflejar su origen de manera elegante y sin estridencias.

Cooperativas modernistas de La Terra Alta proyectadas por el arquitecto Cèsar Martinell i Brunet, discípulo de Gaudí.

Cooperativa de Gandesa (1919).

Interior de la Cooperativa del Pinell de Brai (1918).

En una comarca en la que la mayor parte del vino que se elabora está dirigido a un consumo masivo y procede de cooperativas, unas más profesionalizadas que otras, pero sin llegar a lo que yo llamo el paradigma de las cooperativas modernas.
Léase por ejemplo el Celler Capçanes en la D.O. Montsant, que elaboran vinos que respetan y reflejan un determinado terruño, sin mezclar, o mejor dicho sin "diluir" los frutos de unas cepas viejas y bien trabajadas, con los de otras que principalmente buscan producción.
En este contexto, el enfoque de la bodega Bàrbara Forés ha sido el de dotar a cada uno de sus vinos de un sello personal, respetando la personalidad de cada viduño y de cada finca. Esta es su mejor baza y creo que la juegan con acierto.

Así que aprovechando una de nuestras visitas a mi pueblo natal, Flix, decidimos llamar a la bodega para concertar una visita (ya que más de una vez nos hemos quedado en la calle merodeando y creyendo que estaba cerrada). Animados y con muchas ganas, pero no quizá con las expectativas muy altas, nos desplazarnos hasta la vecina Gandesa para, por fin, ver la bodega por dentro y charlar con sus propietarios.

Si bien debo decir que conozco la bodega y sus vinos desde prácticamente su fundación, desde el día en que visitamos la bodega, ha cambiado considerablemente mi visión sobre ésta. Tanto que desde entonces tengo la sensación de haber "redescubierto" los vinos de Bàrbara Forés. Pero no todo está mi punto de vista, ya que ha sido la bodega quien, con un trabajo esmerado y bien dirigido, ha hecho evolucionar sus vinos buscando más fruta en los blancos y mayor fineza en los tintos.

Por lo tanto no interpretéis que me dejo llevar fácilmente por la emoción de estar en contacto directo con el vino, ya que esto no siempre nos sucede así. Monumentales también han sido las decepciones que nos hemos llevado en más de una visita, lo que sucede es que no me gusta escribir sobre mis experiencias negativas, sobre todo para no tener que recordarlas.

Vinos de Bàrbara Forés

  • Blanc, blanco joven con garnacha blanca y viognier. (5,50€)
  • Rosat, vino rosado de Garnacha tinta, Sirah y Cariñena. (5,50€)
  • Negre, tinto de Garnacha tinta, Sirah, Cariñena y otras con un año de crianza. (10,50€)
  • El Quintà, blanco de garnacha blanca fermentado en barrica. (12,00€)
  • El Templari, vino tinto de garnacha tinta y Morenillo. (10,50€)
  • Coma d'En Pou, tinto con crianza de Garnacha Tinta, Sirah, Cabernet Sauvignon, Merlot. (20,00€)
  • Dolç natural, vino dulce natural de garnacha blanca fermentado en barrica. (50 cl)

(Precios aproximados)

A nuestra llegada, nos recibieron el matrimonio formado por Carme Ferrer Escoda y Manuel Sanmartín. Ellos fundaron la bodega en el año 1994 recuperando de esta manera una la tradición familiar de más de un siglo. De hecho, el bisabuelo de Carme (a la vez hijo de Bàrbara Forés), ya embotelló vino a principios del siglo pasado e hizo construir la actual casa-bodega, obra del arquitecto modernista Ramon Salas i Ricomà (Tarragona 1848-1926).
"Demasiado grande para una casa y demasiado pequeña para una bodega" fueron las palabras de Carme, que dejaron intuir que todavía pueden seguir creciendo. De hecho empezaron hace catorce años con 5.000 botellas y a día de hoy la producción ya alcanza las 50.000 unidades.
Actualmente elaboran siete tipos de vinos distintos, además de algún encargo especial y sonado, como el vino que elaboraron y embotellaron mientras se casaban los Príncipes de Asturias y que la empresa que lo comercializa (Vijoix), posteriormente ha convertido en el vino más caro del mundo.

La Terra Alta es una de las comarcas más meridionales de Catalunya. Situada en el margen derecho del tramo final del río Ebro y protegida por las Sierras de Pàndols y Cavalls y por el macizo de Ports (1.400m), la mayor parte de sus tierras están situadas sobre un altiplano que oscila entre los 350 y 600 metros sobre el nivel del mar. Es ahí, en el término de Gandesa, donde están situadas las distintas fincas de Bàrbara Forés, que en total suman 19 hectareas.

Vendimia 2006 en Bàrbara Forés.
Fotos: Valentina Amore.

El clima es mediterráneo con influencia continental. Del mar, recibe los beneficios de la "garbinada" o el "garbí", un viento que sube por el valle del Ebro y que refresca y humedece las tarde-noches en los días de verano, cálidos y sin lluvias (doy fe del alivio que supone este viento también para las gentes de la Ribera d’Ebre, sin el cual los veranos serían lo más perecido al infierno).
Durante el invierno, el viento que baja por el Ebro es el seco y frío cierzo, el viento del noroeste que nos llega después de haber cruzado las nieves del Moncayo, pero que, gracias a su orografía, no azota a la Terra Alta con tanta virulencia como lo hace en comarcas vecinas.
La pluviometría es escasa y no suele sobrepasar los 500 l/m2 al año.

La composición del suelo es calcáreo-arenosa. Hay que buscar su origen en el cuaternario cuando se depositó este material granulado en los accidentes geográficos como la llanura central de la Terra Alta, dando unos suelos profundos con una cierta capacidad de retención y buen drenaje a la vez.

Las cepas más viejas que pose Bàrbara Forés son las de garnacha blanca con una edad media de unos 50 años. Tradicionalmente esta ha sido la variedad principal de la Terra Alta, con ella se han elaborado los famosos dulces y rancios de garnacha blanca. Según una referencia que he encontrado en la web del consejo regulador, fechada en 1647, fue probablemente Mossèn Onofre Català quien apostó por renovar unas viejas viñas de Malvasía por la Garnacha blanca, argumentando una mejor adaptación al suelo y clima de la comarca.
La otra variedad blanca que cultiva la bodega y que interviene en el blanco joven es la viognier (cepa autóctona del sureste francés).
En lo que se refiere a variedades tintas, cultivan las autóctonas garnacha tinta y carinyena, que cada vez consiguen mayor protagonismo en sus vinos, junto con las foráneas cabernet sauvignon, merlot y sirah. Además, cabe destacar que están trabajando en la recuperación de una variedad tinta casi desaparecida llamada "Morenillo". Esta variedad forma parte del copaje de uno de sus vinos, el Templari.

La vendimia se realiza por fincas y viduños. Según Manuel, en Gandesa ellos son "los primeros en empezar la vendimia y también los últimos en terminarla". Las uvas se recolectan en cajas para no dañar el fruto.

De vuelta a la bodega (en sentido figurado, claro, ya que en las más de dos horas que duró la visita no nos movimos del "celler"), pudimos apreciar cómo habían reconvertido unas instalaciones antiguas en una bodega moderna. Los antiguos lagares o trujales de fermentación subterráneos se han convertido en salas de crianza donde reposan los vinos en barricas de roble francés Allier, como Saury y otras. Se ha habilitado una sala para la fermentación donde los depósitos de acero inoxidable son de unas dimensiones más bien reducidas, lo que permite trabajar cada finca y cada variedad por separado.

En esta sala Carme, la enóloga, sacó unas muestras de la garnacha del Blanco Joven 2007, directamente de la tina de acero. El vino todavía estaba enturbiado, hay que tener en cuenta que estábamos a mediados de noviembre. En nariz plátano, fruta amarilla, muy frutal. Carme estaba muy satisfecha con los resultados de la garnacha blanca del 2007 y estaba barajando la posibilidad de cambiar las proporciones del cupaje del joven reduciendo la porción de viognier y aumentando la de la garnacha.

De El Quintà 2007, el blanco fermentado en barrica, sacó una muestra de una barrica de segundo año. El vino exhibió una nariz delicada y floral. En boca mucho cuerpo y volumen y buena acidez. El objetivo de la bodega es la obtención de blancos con personalidad, algo que consiguen sobradamente con este blanco a tener muy en cuenta. Marida con pescado graso, bacalao, arroces o cordero lechal, entre otros.

Del Rosat probamos un copaje de garnacha tinta y sirah que nos dio notas a fresas y violetas. Tuvo una evolución rápida.

Probamos también una garnacha tinta de un depósito de inox que ya estaba con la fermentación maloláctica.

Por último, bajamos a la sala de crianza y catamos una muestra de una de las barricas de Coma d’En Pou 2006 que se embotellará en junio del 2008.

Antes de abandonar la bodega compramos una selección de vinos de Bàrbara Forés. Entre los que destacan El Quintà 2005, que no tardará en caer, y el Coma d’En Pou 2002, que ya ha caído (y "cayó" bien). También hemos probado el Negre en un par de ocasiones, un tinto con crianza muy recomendable a un precio interesante (10/11€) y el Blanc, el blanco del año.

Coma d'En Pou 2002

Coma d’En Pou 2002

Con los años han ido variando las proporciones de las variedades que intervienen en este vino, y cada vez la garnacha tinta, como variedad autóctona que es, ha ido ganando protagonismo y proporción. En el copaje del 2002 encontramos Garnacha Tinta (42%), Sirah (23,5%), Cabernet Sauvignon (21%), Merlot (13,5%).

La vendimia se realizó manualmente la segunda quincena de septiembre de 2002. La fermentación duró entre 17 y 22 días en depósitos de acero inoxidable, entre 22ºC y 24ºC, con maceraciones largas. Crianza en roble Allier (70% nuevo) durante 16 meses. Finalmente se embotelló en julio de 2004 y nosotros la degustamos en diciembre de 2007, tres años y cinco meses después.

Nota de Cata
Color picota muy cubierto, limpio y brillante, en el que no se aprecia evolución.
Nariz intensa y compleja. Se perciben frutas rojas, frambuesa, violetas y un frescor balsámico entre pino y eucaliptus, sobre un fondo especiado con un toque de notas trufadas.
En boca los sabores son más maduros que los que nos deja intuir la nariz. Presenta buena estructura y equilibrio, con un tanino pulido pero presente y sápido. Muy sabroso, con un final largo y buena evolución en copa.

Un vino que francamente nos sorprendió tanto como nos gustó. La verdad ha sido que tanto la visita a la bodega como los vinos, nos han sabido a más de lo que esperábamos. Al comentarnos las añadas, Carme y Manuel calificaron de muy buenas las últimas cosechas a partir del 2004 (escribo de memoria y no recuerdo bien si había sido mejor el 2005 que el 2006) e insinuaron que el 2002 había sido un año difícil. Como es bien sabido el verano del 2002 fue inusualmente frío y lluvioso. No he probado el 2001, pero creo que este Coma d’En Pou pudo representar el punto de inflexión que marcó la transición hacia vinos más finos y elegantes.


Otros bloggers que han hablado de Bàrbara Forés



Celler Bàrbara Forés
C/ Santa Anna, 28. 43780 Gandesa (Tarragona)
Teléfono: 977 42 01 60
Móvil: 620 13 08 14
E-mail: info@cellerbarbarafores.com
Web: www.cellerbarbarafores.com

dijous, 22 de novembre del 2007

Moscato Giallo y risotto de calamares

Receta de Risotto con calamaresSi habéis seguido nuestro blog últimamente, sabréis de nuestra primera visita a la Enoteca d’Italia. Ese día profundizamos un poco más en el conocimiento de los vinos italianos, sobre todo en los del noreste: Trentino, Veneto y Venecia. Tras la cata, compramos alguno de los vinos italianos que acabábamos de catar y Alberto y Leonardo de la Enoteca, nos obsequiaron con un paquete de arroz de la variedad italiana vialone nano.

Pues bien, cuando uno visita un lugar interesante; ya sea un país, una ciudad, un restaurante, una bodega o una vinatería como la Enoteca d'Italia, es normal que uno trate de extender y compartir dicha experiencia. Normalmente, después de un viaje apetece enseñar las fotos para rememorar las experiencias vividas, pues yo, nada más salir de la Enoteca, sentí la necesidad de invitar a unos amigos, preparar un risotto, uno de mis platos preferidos de la cocina italiana, y abrir una de las botellas de vino italiano que acabábamos de adquirir.

Esta vez me apetecía ensayar un risotto diferente y algo más veraniego que los que suelo preparar (quesos, nueces, setas). En estas me acordé de un libro con recetas de risotti que le regalé a mi hermano hace unas cuantas navidades, y se lo pedí prestado. El libro de Jaume (mi hermano, no el autor) es lo que se llama un libro para regalar. Está muy bien editado, cuenta con muchas imágenes y con una maquetación espectacular. En el libro, los risottos están clasificados en cuatro grupos: clásicos, con vegetales, marineros y con carne. Finalmente me decanté por uno de los clásicos, el risotto con calamares.

El Risotto

Riso Vialone NanoLa máxima (o la única) dificultad que presenta este risotto está en conseguir que el calamar nos quede tierno (como todo plato con calamares, pulpos, sepias, etc.). La cocción del calamar no tiene tiempos intermedios. Si se cocina a la plancha, debe hacerse rápidamente a fuego vivo. Pero si lo guisamos, para que no quede duro, hay que cocerlo lentamente durante un mínimo de veinte minutos. Esto es debido a una proteína del calamar que endurece su carne cuando la temperatura se eleva durante la cocción. Pero si seguimos cocinándolo, lograremos romper este tejido muscular y la carne se volverá nuevamente tierna. De hecho existen otros trucos para conseguir que el calamar nos quede siempre tierno; frotarlo con sal gorda, que luego habrá que retirar; o congelarlo previamente antes de cocerlo.

Plato de risotto de calamaresPara preparar el risotto procederemos como siempre. Se prepara un sofrito de cebolla, se añade el calamar cortado, lo doramos un poco y añadimos el arroz, en este caso de la variedad italiana vialone nano, "en seco" para rehogarlo. Es muy importante que primero rehoguemos un poco el arroz en seco, es decir, sin el caldo, para que así el arroz conserve mejor su textura, ayudando a que el grano no se abra y quede suelto, pero a la vez bien ligado por su almidón. Después de rehogar el arroz, echamos un vasito de vino blanco seco y cuando éste se haya reducido, subimos el fuego y empezamos a añadir el caldo de pescado (previamente calentado, para no detener la cocción) a medida que veamos que el arroz lo va absorbiendo. Justo antes de terminar la cocción del arroz, echamos la tinta del calamar diluida en un poco más de caldo (resulta muy práctico mezclar la tinta y el caldo con el "túrmix"). Finalmente retiramos la cazuela del fuego y le añadimos la mantequilla y el parmesano, que es lo que le dará ese sabor y melosidad característica de los risottos. ¡Listo! Hay que servirlo inmediatamente, de lo contrario el arroz continuará absorviendo el líquido y no quedará caldoso). Ya "reposará" en el estómago.

El vino

Lavit Rosado Brut de Segura Viudas (Cava del Penedès); Moscato Gialo de la Cantina Rotaliana (Trentino); PAR Vino Naranja de Bodegas Iglesias (Condado de Huelva)Para acompañar este risotto con calamares escogí un vino blanco seco italiano de perfil muy aromático y fresco a la vez, el Moscato Giallo 2006 de la Cantina Rotaliana di Mezzolombardo.
El moscato giallo (giallo, amarillo en italiano) es una mutación coloreada del moscatel blanco, también conocida como moscatel de grano menudo, moscatel de frontignan, moscatel d’Alsace o moscatel d’Asti.
Francia, seguida de Italia, son los países que cuentan con más hectáreas de la variedad moscatel de grano menudo. Por el contrario, en España donde generalmente los moscateles suelen vinificarse en dulce (emblemáticos son los dulces naturales de Málaga), está más extendida la variedad moscatel de Alejandría, también uva de mesa, de grano más grueso y aromas más "extravagantes" que su "hermana menor".

Pergola trentinaEl origen del Moscato que nos ocupa hay que buscarlo en el pequeño municipio de Mezzolombardo, en el noreste de Italia, a medio camino entre Trentino y Bolzano. Las cepas tienen una edad media de cuarenta años y están plantadas en típica pérgola trentina, sistema para elevar las parras y separarlas de un suelo húmedo, pero arenoso. Tras la vendimia, se procede a una corta maceración prefermentativa en frío. El mosto fermenta completamente y se le mantiene cinco meses en acero junto con sus lías finas.

Moscato Giallo 2006El resultado es un vino blanco seco y aromático, con recuerdos a la uva que fue en su día y a sutiles notas de piel de naranja caramelizada. La boca amplia y de una acidez capaz de hacer frente a todo un risotto graso, meloso y de aromas potentes. Creo sinceramente que vino y risotto se complementaron a la perfección.

Entrantes y Postres

Este plato principal vino precedido de unas almejas a la marinera, (una receta muy sencilla que suele hacer Jose y que no le queda nada mal). Las acompañamos de un cava Lavit Rosado Brut de Segura Viudas, ensamblaje de las variedades tintas Trepat 80%, Monastrell10% y Garnacha 10%.

Pastel de chocolate de la Pastelería Escriba de Barcelona (Las Ramblas)Para culminar la velada, degustamos un pastel a base de chocolate de la renombrada pastelería barcelonsesa Escribà que trajeron nuestros amigos Montse e Ivan. Lo acompañamos de un vino especialmente indicado para maridar con chocolate, PAR
Vino Naraja de Bodegas Iglesias
(D.O. Condado de Huelva). Este vino es un oloroso dulce, ensamblaje de las variedades blancas Zalema 90% y Pedro Ximénez 10% (aunque el resultado sea completamente oscuro) que permaneció en contacto con pieles de naranja amarga deshidratadas durante 8 años. El resultado es un vino dulce que se defiende perfectamente con los chocolates, uno de los alimentos más difíciles de maridar.

Hasta aquí la crónica de lo que fue una agradable cena con nuestros amigos y conejillos de indias Montse e Ivan.

Links relacionados:
DE VINIS CIBISQVE, de Joan Gómez Pallarès: Cantina Rotaliana moscato giallo 2006

El Mundo del Arroz, platos exóticos y tradicionales de Luciano Boseggia
Texto: Armando Coelho Borges
Fotos: Sergio Pagano
Diseñador: Victor Burton
Ed. Könemann
ISBN 3-8290-4047-4