divendres, 6 de juliol del 2007

Pepe Vieira y (alguno de) sus vinos

Markus Molitor Eiesling 1999No podíamos regresar a Barcelona sin probar una de las recomendaciones gastronómicas que nos hizo Gourmet de Provincias (mil gracias Gourmet!!). Así que para despedirnos de Galicia fuimos a comer al restaurante Pepe Vieira en Sanxenxo.

La carta del Pepe Vieira es sencilla. Dispone de dos menús, uno de mercado, por unos 24€ y otro degustación, más "caro" pero mucho más completo, 47€ (magnífica RCP). En ninguno de los dos menús faltaron productos típicos de la zona como la raya. Como norma general no suelen servir menús distintos en una misma mesa, pero con nosotros hicieron una excepción. Además, nos sirvieron un tercer menú infantil con croquetas para Alvariño (el sobrino, no la uva).
Pero nosotros, como es tónica general de este blog, nos centraremos más en los vinos que en la vianda.
La carta de vinos de Pepe Vieira es muy amplia, pero aun más amplia es la bodega de Xoán Cannas, quien dirige el comedor, mientras su hermano, Xosé Cannas, se encarga de los fogones. De hecho tienen dos cartas de vino, una exclusiva para los vinos gallegos y otra con una selección de vinos nacionales e internacionales. Pero como os decíamos, en la carta no está todo, ya que dispone de vinos y añadas que ni siquiera figuran en ella.

Kracher Auslese Cuvée 2003Nosotros, para romper con la "monotonía" de tanto albariño, nos decantamos por un riesling del 99, del elaborador alemán Markus Molitor. Este vino nos acompañó durante gran parte de la comida y cuando ésta tocaba a su fin, pedimos consejo de nuevo a Xoán y le hicimos una demanda algo complicada que él supo resolver con gran facilidad. Estábamos buscando un vino que nos ayudara a terminar la comida, pero que también pudiera acompañar los postres. La recomendación fue un ejemplar que ni siquiera figuraba en la carta, un vino dulce austriaco de Kracher.

Markus Molitor Zeltinger Deutschherrenberg Spätlese Riesling Trocken 1999 (Mosel-Saar–Ruwer. Qualitätswein mit Prädikat, QmP)
Markus MolitorSe trata de un Riesling alemán de la bodega Markus Molitor, originario de la región vinícola comprendida entre las cuencas de los ríos Mosela, Sarre y Ruwer, los dos últimos afluentes del primero y el primero del Rin (Rhein en alemán).
El cultivo de la vid en estas latitudes se remonta al S.IV d.C., sin embargo la riesling, la variedad a la cual deben su fama los vinos del Mosela, no fue introducida en la región hasta la Edad Media.
Las características principales de Mosela-Sarre-Ruwer, las que hacen que sea posible el cultivo de la vid aun siendo la región vinícola más septentrional de Europa, son en primer lugar un suelo de pizarra oscura que funciona como "calefacción", acumulando el calor que recibe del sol durante el día para irradiarlo a las cepas durante la noche y mitigar los efectos de las heladas nocturnas. Otro factor muy importante en estos vinos son los ríos en sí mismos y el hecho de que las cepas estén plantadas en empinadas pendientes alrededor de los meandros que trazan éstos; la humedad del agua fluvial y las primeras nieblas de otoño hacen posible los vinos con podredumbre noble, la botrytis cinerea, muy característicos de esta región.
En zonas donde resulta difícil conseguir una maduración óptima de la uva se intenta conseguir una buena concentración de azúcar mediante otros procedimientos: vendimias tardías, pasificación, podredumbre por botrytis cinerea o, como con los Eiswein, mediante la congelación de la cosecha en la cepa. No hace falta decir que el azúcar tiene que ser natural y que en los Qualitätswein no está permitida la chaptanización de los vinos.
El vino que probamos en Pepe Vieira era un Spätlese Riesling Trocken QmP (Qualtätswein mit Prädikat, Vino de calidad de denominación especifica), de vendimia tardía (spätlese), pero vinificado en seco (trocken).
No hicimos una cata propiamente dicha, pero sí nos acordamos de la complejidad e intensidad de sus aromas. Cabe destacar que se trataba de un riesling del 99 que se encontraba en su cénit. Actualmente en el mercado ya se puede encontrar el 2005.

Kracher Cuvée Auslese 2003 (Lago Neusiedl, Burgenland. Austria)
Kracher Cuvée Auslese 2003 Alois “Luis” Kracher es el alma de la bodega. En los años 80, dejó su carrera como químico para volver a su tierra natal a cultivar las viñas de su padre, en cuyo enorme potencial creyó profundamente y acertó. La finca de la familia Kracher se extiende alrededor del Lago Neusiedl, situado en el extremo más oriental de Austria que sirve, a la vez, como frontera con Hungría. En el viñedo predominan las variedades blancas y entre ellas destaca la Welschriesling, variedad del este de Europa, muy cultivada en el Burgenland austriaco donde se obtienen con ella los renombrados vinos de Neusidlersee, vinos dulces enriquecidos por podredumbre noble. Las condiciones climáticas especiales que se generan alrededor del lago Neusiedl propician la aparición de la podredumbre noble por botrytis cinerea y gracias a ella se elaboran magníficos vinos dulces. El lago atenúa la sequía del verano y, en otoño, favorece la formación de nieblas vespertinas que se irán deshaciendo lentamente según avance el día. Su presencia evitará que la alternancia entre calor y humedad sea demasiado brusca, lo cual sería desastroso para la uva, ya que entonces la podredumbre gris secaría completamente la uva y afectaría negativamente tanto al rendimiento como a la calidad de la cosecha.
El vino que nos acompañó hasta el final de la comida, fue el Cuvée Auslese 2003, un vino blanco dulce enriquecido por la acción de la botrytis. Este Cuvée Auslese (auslese literalmente significa selección en alemán, pero en este contexto indica que es un vino elaborado a partir de la selección de uvas afectadas por brotitis) es un coupage a partes iguales de Chardonnay y Welschriesling. Un vino con una nariz muy intensa, que en boca se presentó dulce y fresco a la vez, gracias a la acidez que le aporta la Welschriesling. Un magnífico dessert wine que se puede encontrar a un precio muy competitivo en botella de 3/8.
(Alcohol: 12,1 % vol, azúcar residual: 91,5 g/l, acidez: 7,2 g/l)

Tras los auténticos cafés de puchero y un poco de charla llegó el momento de pedir la cuenta. Cuando nos la trajo, Xoán nos dijo que nos invitaban al segundo vino, el Kracher, por que según nos dijo él mismo, les había sorprendido los vinos que habíamos pedido y les gustó que les diéramos salida. Los vinos de Pepe Vieira son variados y selectos, pero seguramente los clientes no se deben fijar demasiado en los vinos extranjeros, ni quizá tampoco en muchos de los nacionales, aunque los precios sean realmente competitivos. Como ejemplo, se puede encontrar todo un moscatel como el Molino Real por 35€, cuando nosotros lo compramos en diciembre del 2003 por 36€ y “aun así” –nos dijo Xoán- “no lo vendo.”
Seguimos un rato más disfrutando de la compañía de Xoán. Nos habló ampliamente sobre los emergentes vinos gallegos. Nos explicó como había aumentado la producción de uva de forma espectacular en los últimos años (vean los datos de producción de la D.O. Rias Baixas) y que, por fin, últimamente se ha empezado a trabajar seriamente y de forma más generalizada por la calidad.



Restaurante Pepe Vieira
Plza. Constitución, 2. 36960 Sanxenxo (Pontevedra).
Tel: 986 691 749.

Visita a Do Ferreiro, artesanos del vino

Do Ferreiro 2006, Premio Baco de OroNuestra reciente incursión por tierras gallegas nos llevó a visitar una de las bodegas de la D.O. Rías Baixas que más y mejor cuidan su producto. Se trata de la Bodega Gerardo Méndez S.L., más conocida como Do Ferreiro, sita en la parroquia de Lores, concello de Meaño, y por tanto dentro de la subzona del Val do Salnés.
En la cuna del albariño, las Rías Baixas, se distinguen cinco subzonas; Condado do Tea, O Rosal, Soutomaior, Ribeira do Ulla y Val do Salnés. Esta última es la subzona de mayor superficie (1.487 hectáreas), se sitúa entre las rías de Arousa y Pontevedra a poca altura sobre el nivel del mar y, al igual que en las otras subzonas, la mayor parte de sus viñas pertenecen a la variedad Albariño.
Esta cepa gallega es vigorosa, de brotación temprana y maduración media. Crece en climas húmedos con temperaturas suaves y soleados y prefiere los suelos arenosos con buen drenaje. La conducción es en parra, que se fija sobre una estructura de granito, material muy abundante en Galicia. Da un fruto menudo y aromático, capaz de proporcionar a sus vinos aromas delicados y de gran calidad. Hay quien la ha comparado con la riesling. Los albariños de la Rías Baixas tienen carácter atlántico. Son vinos secos, de aromas punzantes, florales e intensamente afrutados con notas cítricas cuando son jóvenes y con aromas a fruta más madura (manzana, plátano, caramelo de miel) cuando evolucionan, que poseen un retrogusto muy fino y prolongado.

Orrio en la Bodega Gerardo Méndez S.L.Vista por encima de las cepas de Do FerreiroParras de Albariño con estructura de granito, Do FerreiroPlantación de cepas albariño en Do FerreiroVista bajo las cepas de albariño de Do FerreiroRacimo de Albariño Do Ferreiro en junio antes del envero
A nuetra llegada a la Bodega, el hijo de los Méndez estaba ensayando una pieza clásica con su nueva guitarra española. Este magnífico recibimiento, sirvió como preludio a lo que iba a ser la verdadera y definitiva revelación del Albariño ante nosotros.

Nos presentamos de improviso la tarde de la víspera de San Xoán y fue la mujer de Gerardo Méndez quien nos atendió y nos guió por la bodega, e hizo, con la pasión que imprime a su trabajo, que el vino nos pasara de la boca directo al alma.

Ese mismo día por la mañana habían estado embotellando. Dato muy significativo que aparece en todas las botellas de Do Ferreiro, ya que durante el embotellado el vino sufre un castigo que sólo puede curar el reposo en botella, que como mínimo ha de ser de uno o dos meses.

La bodega comercializa tres tipos de vino, más otro destinado exclusivamente al mercado estadounidense.
Do Ferreiro Cepas Vellas, buque insignia de la bodega, que procede de cepas propias prefiloxeras (Galicia no se vió afectada por esta plaga que arrasó los viñedos europeos a finales del S. XIX y además, posteriormente se vió que la filoxera no prosperaba en suelos arenosos como en este caso). Según nos contaron, las 2 hectareas que hay enfrente de la casa solariega están plantadas con cepas de más de 200 años. El Cepas Vellas permanece unos 10 meses con sus lías en depósitos de acero y sale al mercado en su segundo año. (PVP: 22,50€ aprox.)
Tomada do Sapo es el vino que embotellan en exclusiva para dos de sus distribuidores, Valsegar de las Muelas y Cuveé 3000, ambos de Barcelona. También varietal de albariño que se mantiene casi un año criando con sus lías en acero, la mayor parte de sus uvas proceden de las fincas situadas a mayor altura y el resto de las mismas cepas viejas como el Cepas Vellas. (PVP: 18,95€ aprox.)
Albariño Do Ferreiro es el vino del año, pero el esmerado trabajo que le dedican, hace que al embotellarlo no sea un "vino muerto" y que tenga vida para un par o tres de años más. (PVP: 11,35€ aprox.)

El carácter minifundista del campo gallego, hace muy difícil, por no decir imposible, que toda la uva proceda de viñedo propio y menos aun cuando se trata de bodegas medianas a grandes como en el caso de la Bodega Gerardo Méndez.

Durante la visita de las instalaciones pudimos ver los depósitos donde fermenta el vino a temperatura controlada, fue en este momento cuando nos revelaron el "verdadero secreto" del famoso Do Ferreiro. La fórmula de las "3 eles"; limpieza, limpieza, limpieza. Limpieza en el viñedo, según podemos ver en las fotos, el viñedo está limpio y bien cuidado sin hierbas bajo las parras y también limpieza en el momento de vendimiar, con cajas de 15kg perforadas para que se pierda el mosto y luego, cada vez que entran en bodega para ser vaciadas, pasan por una cadena de limpieza. Limpieza en las salas y depósitos de vinificación, de hecho, en esos intantes estabamos pisando un suelo recién fregado. Finalmente, limpieza en el proceso de embotellado.

Posteriormente, nos dirigimos la zona donde embotellan sus vinos y vimos el "vestido" de la botella; un corcho de origen catalán, concretamente de Cassà de la Selva, una buena cápsula de estaño y etiquetado resistente al agua.

Después de este interesante recorrido por las instalaciones de Do Ferreiro, nos invitaron a degustar el producto y nos contaron el origen del nombre de la bodega. El padre del actual propietario, de oficio herrero (ferreiro en gallego), compró la finca donde actualmente se encuentra la bodega y empezó a elaborar su propio vino para el consumo particular y, como hacían los "loureiros", el excedente se vedía a la gente del pueblo que lo empezó a llamar "albariño do ferreiro" (albariño del herrero). Cuando el hijo, Gerardo Méndez, tras participar en la fundación de la D.O. Rías Baixas (1980), decidió embotellar y comercializar el vino, no necesitó buscarle nombre, pensaron que lo más correcto era seguir con la tradición y llamar al vino por su nombre, Albariño Do Ferreiro.

El Do Ferreiro 2006, según descubrimos en la bodega, ha sido galardonado con un Baco de Oro en la categoría de vinos blancos de variedades autóctonas aromáticas que anualmente otorga la Asociación Española de Catadores. Esta etiqueta no la podréis ver en ninguna de las botellas que han salido y/o saldrán al mercado. El vino que participó en la cata para el Baco de Oro, que ha fallado recientemente, lo consiguió concretamente la producción embotellada el 17 de febrero del 2007, y como gran parte de la misma ya había sido distribuida, consideraron que no merecía la pena ponerle la etiqueta al pequeño stock que les queda en bodega, ni a las demás botellas que han vinificado en otros depósitos de la bodega y que aun no se han distribuido.

Nosotros compramos una caja de tres botellas del Do Ferreiro 2006 (embotellado el 17/02/2007). Esperaremos aun algunos días más antes de abrir la primera y, siguiendo los consejos que nos dieron en la bodega, intentaremos reservar las otras dos para el año que viene y para el otro (si resistimos la tentación). A medida que ha ido aumentando la calidad de los vinos de las Rías Baixas, se ha visto que éstos también ganaban en botella. En verema.com podéis leer un artículo al respecto.

Otros bloggers que ya han catado el Do Ferreiro 2006:

Quinta Apolonia 2005, a medio camino entre Dijon y Valladolid

Quinta Apolonia 2005, Belondrade&Lurton
En la Seca, dentro de la provincia de Valladolid, fue donde finalmente el (entonces) matrimonio francés formado por Didier Belondrade y por Brigitte Lurton decidieron echar raíces y elaborar, bajo la firma de Belondrade & Lurton, uno de los verdejos que ha alcanzado mayor prestigio pese a su corta historia.
Ambos proceden de familias con tradición vinícola en Francia y como no queda del todo claro que uno sea de dónde nace o de dónde se hace, los vinos que salen de Belondrade&Lurton (ahora sólo es Didier quien tira de las riendas) son verdejos 100% elaborados a la usanza borgoñesa de Chablis. Esto se fundamenta básicamente en la obtención de unos vinos blancos con cuerpo y volumen, que han fermentado en barrica y que pueden alcanzar una gran longevidad (entre 7 y 10 años), pero en los que se ha substituido la chardonnay por la variedad principal de la D.O. Rueda.
La influencia francesa también se hace presente en el gallo del emblema de la casa que también se encuentra, en diferentes formatos, en las etiquetas de cada uno de los vinos que elaboran; Belondrade & Lurton (D.O. Rueda) y Quinta Apolonia (Vino de la Tierra de Castilla y León) ambos monovarietales de verdejo y el clarete de tempranillo Quinta Clarisa (VTCyL). Los dos últimos llevan los nombres de las dos hijas del matrimonio.

El Quinta Apolonia 2005, el vino al que dedicamos este post, es fruto del "assemblage" de dos vinos diferentes; el 70% procede de uvas de viñedos jóvenes que han fermentado en acero inoxidable y el resto procede del vino que ha fermentado en las barricas del B&L, pero que no ha llegado el nivel de calidad exigido al primer vino de la casa.

Nota de cata


Contraetiqueta de la botella de vino Quinta Apolonia 2005Fase visual
De color amarillo pálido, en la copa se mueve con elegancia y sin prisas para poder presumir de sus 13%Vol. Sin embargo, en la superficie flotan unas pequeñas burbujas que, a priori, no son para sentirse orgulloso (¿fallo? ya se verá en boca). También se aprecian pequeñísimas partículas flotando en el vino, signo inequívoco de su crianza sobre sus lías sin que haya sufrido clarificado.

Fase olfativa
En nariz se muestra muy varietal, con aromas a melocotón y albaricoque y algo de fruta tropical, con un fondo de madera y lácticos de la crianza.

Fase gustativa
Lo más destacable es, sin duda, su paso por boca; untuoso, aterciopelado y de una acidez remarcable. En el primer trago, el carbónico que hemos avistado al principio se hace notar en la lengua, pero se desace rápidamente aportando algo de frescor. En definitiva, un vino blanco capaz de llenar la boca, que además cuenta con un final largo y persistente.

Contraetiqueta
¿Qué es Quinta APOLONIA?
Es un vino 100% verdejo que tiene el mismo origen ampelográfico y geográfico que el BELONDRADE y LURTON. La vendimia, las selecciones tanto en viñedo como en bodega y los procesos de elaboración son semejantes a los seguidos por el “Premier Vin”. Procede de las viñas jóvenes y de las primeras selecciones del BELONDRADE y LURTON.
Concebido de manera diferente proporcionará un placer distinto. Esta es la definición de nuestro “Second Vin”.
Embotellado en la propiedad en abril 2006.

Precio: 11,90€

dissabte, 16 de juny del 2007

Galicia Caníbal*

Portonovo, Ría de Arousa, GaliciaEn breve vamos a iniciar un corto viaje a Galicia, unas mini vacaciones para afrontar el verano con más fuerzas y mejor buen humor.

Intentaremos profundizar en el conocimiento de los vinos gallegos; albariños, godellos, ribeiros, valdeorras, rias baixas, etc., a la vez que intentaremos seguir las recomendaciones gastronómicas que nos hizo el gastro-blogger más prolífico de Galiza. Gourmet de Provincias en su blog, respodiéndome a un comentario que le deje en un artículo que dedicó a las "calçotades", me dio estas recomendaciones de dónde ir a comer por la zona de Portonovo (Pontevedra).

En cuanto a recomendaciones por la zona de Portonovo, en el vecino Sanxenxo tienes dos sitios muy interesantes, La Taberna de Rotilio, con una estrella Michelín y Pepe Vieira, de cocina más creativa y uno de los más interesantes de Galicia, con una estupenda relación calidad/precio.

En Poio, a menos de media hora, Casa Solla, probablemente el mejor restaurante de Galicia. Vale la pena acercarse.

Hacia el otro lado, en O Grove, La Posada del Mar, restaurante tradicional de pescado y marisco. Y algo más allá, en Cambados, Yayo Daporta, otro restaurante de cocina contemporánea, y Pandemonium, del que me han hablado bien.

Si amplias un poquito más el radio, en Carril puedes tomar el mejor marisco en Loliña, Casa Bóveda o Galloufa (para mi en ese orden). Hacia el otro lado, en Pontevedra, la opción más contemporánea sería O Eirado da Leña y la más clásica Doña Antonia. Y a diez minutos, en Marín, Allo e Aceite.

Ya veis que, gastronómicamente hablando, no vais a estar nada mal situados.


*El título del artículo, también lo es de una de las canciones más conocidas de Os Resentidos. Vamos a invocar al sol de caralho con esta versión, algo pachanguera, de Anton Reixa.

dimarts, 12 de juny del 2007

VI Encuentro de foreros Verema.com


Durante los días 8 y 9 de junio se celebró la sexta edición del "encuentro de foreros Verema.com", con la población de Roses como epicentro y con la bodega Castillo de Peralada como principal atracción (Empordà, Girona).
Esta Sexta edición, supuso nuestro debut en este tipo de eventos.

Cena de sobaquillo

Las actividades empezaron el viernes por la noche con la cena de sobaquillo en la que cada participante trae alguna botella (blancos, tintos, cavas, champagnes, generosos, etc.) para compartir con los demás foreros.
Por nuestra mesa pasaron más de una docena de vinos diferentes. Empezamos con un champagne y algunos blancos, entre ellos uno del Priorat. Seguimos con un sirah de Sur África. De Francia, un pinot noir de Borgoña y un cabernet de Burdeos. De Italia un vino nobile de Montepulciano y un gewürztraminer del Alto Adige. Un vino suizo (sí, de Suiza) elaborado con una variedad de la que se cultivan poquísimas hectáreas en el mundo. Una novedad del Bierzo, el Cabildo. Un Rioja del 69. Un cava de Collet. Un tokaji de cinco putoños (Hungría). Un repertorio de moscatells y etcétera, etcétera, etcétera!

¡Más que una cena de sabaquillo, eso fue una bacanal de vinos!

Finca Garbet

El sábado por la mañana cogimos un autobús que la organización había alquilado y nos fuimos camino de la Finca Garbet. Una vez allí, y bajo un sol de justicia, el enólogo de Castillo de Perelada, Delfí Sanahuja, nos explicó con todo lujo de detalles la forma de cultivar la viña en Finca Grabet, donde aplican la viticultura de precisión, que se basa sobretodo en la información que recogen con una moderna estación meteorológica. Esta estación mide parámetros como la temperatura, humedad, velocidad y dirección del viento, humedad del terreno a varios niveles de profundidad, humedad de las hojas de las parras, etc. Estos datos son recogidos en diversas zonas de la plantación y son enviados vía módem a un centro de control. Con toda la información disponible, se decide si es necesario regar, en qué cantidades y en qué zonas del viñedo. Una pasada. Otra de las buenas costumbres que se llevan a cavo en la finca Grabet, es la de cuidar mucho la cantidad y la calidad de la uva, y la forma de los racimos, con el objetivo final de obtener un producto de máxima calidad.

Tecnología a parte, la Finca Garbet presenta unas condiciones geoclimáticas excepcionales. Un suelo de pizarra, como en el Priorat, pobre en materia orgánica y con buen drenaje. Una insolación altísima, ya que la finca está ubicada enfrente del mar y a los rayos directos del sol, hay que sumarle los reflejados por el agua. El mar también le aporta humedad; al amanecer las hojas de las cepas están mojadas, a la vez que actúa de termorregulador; cuando en el interior se pueden alcanzar los cuarenta grados, en Finca Garbet la temperatura oscila alrededor de los treinta, esto favorece que la maduración del fruto sea lenta y progresiva. Por su parte, la tramontana, el viento del norte que sopla con fuerza en el Empordà, se encarga de evitar problemas de podredura que podrían causar determinados hongos incompatibles con este viento.

Delfí Sanahuja, insistió mucho en que el verdadero trabajo para producir un vino de calidad está en el viñedo. El objetivo es obtener un fruto perfecto, que luego requiera una mínima intervención en bodega.

Cata de Castillo de Peralada

Después de visitar la Finca Gravet, el autobús nos condujo a Perelada, concretamente al Castillo, allí tuvimos la ocasión de probar 5 de los vinos que produce la bodega. Las cinco primicias, ya que aun no se encuentran en el mercado, fueron:

1. La Garriga 2005 (100% Samsó = carinyena) (grado 14,2%vol.)
El vino lleva dos meses y medio en botella y ha permanecido otros doce en barrica de roble americano. Las cepas de la Garriga se plantaron entre los años 40 y 60, están plantadas en vaso y dan muy poca producción.
En teoría era el vino más modesto de la cata, pero en la práctica fue uno de los que más convenció al grupo. Del Garriga 2005 destacamos su frescor y unos taninos dulces ya bastante pulidos. Sin embargo en nariz, se percibe que aun le quedan unos meses ya que, al igual que nos pasaría con el Finca Malaveïna, aparecen aromas a cerrado (armario, desván). Un vino que, sin duda, volveremos a degustar cuando salga al mercado a finales de año. Estaremos atentos ya que el 2004 ya está agotado en la mayoría de comercios. La del 2005 será la segunda añada. Precio: 15€ (PVP)

2. Finca Malaveïna 2005 (50% Merlot, 20% Cabernet Sauvignon, 20% Syrah, 10% Garnatxa)
Finca Malaveïna se plantó en el 96 sobre suelo arcilloso (retiene muy bien la humedad).
El Malaveïna se ha sometido a una crianza de 13 meses en roble francés y lleva tan sólo dos en botella. En nariz destacan unas notas medicamentosas que identifican como proteinas. Al cabo de un rato, los mismo aromas a cerrado que su predecesor.
El Malaveïna es un vino que ha tenido muy buena progresión desde que apareció en el mercado hace pocos años. Desde entonces no ha parado de subir de precio. Ahora cuesta unos 18€ (PVP)

3. Gran Claustro Tinto 2003 (Cabernet Sauvignon, Merlot, Garnatxa, Carinyena. Grado 14,5%vol)
El gran Claustro es el buque insignia de la bodega Castillo de Peralada. La primera añada fue la del 93. El gran Clautro viene de pasar 15 meses en barrica y dos en botella, es por esto que resultó ser el más redondo de totos y el único 2003, una añada complicada. Es un vino de los que se adjetivan como serios y elegantes. Equilibrado, pero que no destaca especialmente dentro del sector en el que se mueve, los 32€ por botella.

4. Ex Ex 6 2004 (100% Syrah)
Ex Ex significa Experiencia Excepcional. Es de hecho un experimento que nace en la finca Garbet como consecuencia de un programa de I+D+i de la bodega. Se trata de unos experimentos que realizan con diferentes cepas, copages, variedades, etc., que si salen bien se comercializan. De hecho en bodega ya se andan por el Ex Ex 20, pero en el mercado sólo han llegado cinco hasta el momento. Un producto original y exclusivo que nos gustaría repetir. Precio: 50€ (PVP)

5. Finca Garbet 2004 (60% Cabernet Sauvignon, 40% Syrah. 14,6%vol)
Finca Garbet es el vino que se obtiene de la selección de la selección. Es decir, primero se seleccionan las mejores uvas, sólo de las mejores añadas (el 2002 so salió al mercado) y luego, únicamente las mejores barricas irán a parar al Finca Garbet. Al final las 3600 botellas del Finca Garbet salen al mercado por nada más y nada menos que 100€. Como dicen por ahí, tendremos que pedir un crédito!

Comida en "l’Obra Social"

De la comida, poco que destacar (a parte de la compañía), el resto mejor olvidar, sobre todo para aquéllos que vinieron de más lejos. De la bebida que acompañó la comida se podría hablar más extensamente, destacaremos el cava, un más que interesante Gran Claustro 2004.
Luego, la entrega de premios de Verema.com
Los únicos galardonados que recogieron el premio fueron los Estintobasico, grandes catadores de vino y grandes personas.

Links relacionados:
VI encuentro de foreros visto por Estintobasico.com
VI encuentro de foreros visto por Verema.com
Álbum de fotos del VI Encuentro de foreros Verema.com (ampliar)

dijous, 7 de juny del 2007

Ferreri Nero D'Avola 2004, vino rosso di Sicilia

Ferreri Nero D'Avola 2004, ITG SiciliaLunes 4 de junio
Como colofón a esta mini-maratón de vinos del puente del Pentecostés, abrimos uno de los vinos italianos que, pese a la ley que impide subir líquidos a los aviones, conseguimos traernos de Roma.
El vino en cuestión es un Nero d'Avola, variedad autóctona de Sicilia, que compramos en la enoteca 'Gusto de Roma el pasado mes de marzo. Así que el vino del Lunes de Pentecostés fue el Ferreri Nero d'Avola 2004 (Sicilia Indicazione Geografica Tipica).

Nota de cata

Los vinos Sicilianos, como este Ferreri, muestran un marcado carácter mediterraneo que ya se deja ver en la fase visual con un color que es directamente negro (nero en italiano), tal y como llamamos al vino tinto en catalán (vi negre, vino negro) o como se denominan otras variedades mediterráneas tales como el "manto negro" de Mallorca. Este carácter mediterráneo también nos da en este caso una capa alta, mientras que la juventud nos muestra un ribete casi azulado.
En un primer momento en nariz aparecen unos sulfitos que volatizan rápidamente, tan rápido que casi no cabía mencionarlos. Luego, desaparecido este fallo, afloran los aromas a fruta madura; moras, higos, ciruelas y unas notas a vainilla golosas y dulces.
En boca, quizás peque de una acidez algo baja (con lo cual recomendamos servilo a unos 15-16ºC y no guardarlo demasiado tiempo). El paso es redondo (tuvo una corta estancia en barrica), los taninos finos y aterciopelados no raspan ni secan el paladar a pesar que seguramente tiene más de 14%Vol. Finalmente, deja un recuerdo largo, con un postgusto a pan de higos anisado.

¡Voy a maldecir eternamente la ley que impide subir vino como equipaje de mano!

Bodega: Ferreri & Bianco (www.ferrerivini.it).
Origen: IGT Sicilia (Italia).
Vino y añada: Nero d'Avola 2004.
Variedad: Nero d'Avola.
Crianza: Corta estancia en barricas de roble.
Grado: 14%Vol.
Precio aprox. en Roma: 12€.
Excelente RCP!!!!

Como ya hemos dicho anteriormente en este blog, vamos a intentar seguir de cerca lo que se acontezca en Sicilia vinícolamente hablando.

Agusti Torello Mata Gran Reserva 2003, un Cava expresivo

Domingo 3 de junio
Si el objetivo de los dos días previos era el de vaciar un poco la bodega, el de este domingo, consiste en vaciar el congelador.
Ha sido una mañana de domingo muy ajetreada, con una extensa y dilatada visita al Museo Marítimo de Barcelona (muy recomendable) que se ha prolongado incluso después de la comida con una exposición dedicada a los inventos de Leonardo Da Vinci.

Como os decía, para este domingo previo al Pentecostés hemos sacado un plato un tanto festivo del congelador, un pavo relleno de frutos secos que mi madre preparó en cantidades indústriales para el día de Navidad. De modo que, para acompañar un menú tan festivo, decidimos abrir una botella del Cava Brut Nature Gran Reserva 2003 de Agustí Torelló Mata.

Ya hemos hablado de este cava en nuestro blog, concretamente en el post que dedicamos al Milvinos de Valladolid, pero no nos vamos a repetir ya que si en Valladolid probamos el 2002, en esta ocasión se trata del 2003.

El Gran Reserva 2002 desprendía unas notas verdes, claramente dominadas por la manzana ácida, que en el 2003 no han predominado en absoluto. Sin duda esto se debe a la gran diferencia de clima entre el verano del 2002; poco caluroso y húmedo, respecto al 2003; largo, caluroso y seco.
En consecuencia, el Brut Nature Gran Reserva 2003 es un cava no tan fresco en nariz como su predecesor, pero que en boca ha ganado en cuerpo y estructura y en esas notas lácticas a pastelería que caracterizan las mejores añadas.

Viva il vino spumeggiante!*

*Cavalleria Rusticana (Caballerosidad Pueblerina), Pietro Mascagni.

Vallemayor Reserva 1998, un Rioja con tipicidad

Sábado 2 de junio
Cada vez aprecio y me gustan más los vinos clásicos de La Rioja… (creo que será mejor que aclare esta sentencia desde el principio). No me refiero a los vinos "viejos" y "esqueléticos" que durante tantos años se han asociado a la Rioja, estoy hablando de aquellos gracianos, mazuelos y tempranillos que exhiben un buen cuerpo combinando los aromas varietales, con los tostados (cafés, tabaco…) y las reducciones en una evolución que, cuanto más prolongada es, más interesante se deviene.

Ya percibí esta tendencia en mi gusto personal durante una presentación de vinos riojanos (¿de bodegas familiares?) que tuvo lugar en el restaurante El Principal del Grupo Tragaluz hará algo más de un año.
Esa tarde/noche (¿noviembre del 2006?) tuve la ocasión de degustar magníficos vinos y de hablar con sus bodegueros y/o enólogos. De entre todas las bodegas, recuerdo a dos especialmente. Por un lado las Bodegas Torres Librada y su enóloga, de nombre Alicia, que me obsequió con un increíble Torrescudo Graciano (desde entonces lo he buscado por Barcelona sin éxito, creo que tendré que ir hasta Alfaro).
Con ella estuve hablando de los nuevos Riojas, de las modas y los vinos de autor, de las variedades autóctonas y métodos de vinificación. Cabe decir, para que nadie se lleve una imagen equivocada de los vinos de Torres Librada, que éstos no siguen el patrón de lo que Mauricio Wiesenthal llamaría "vinos magros" en su libro "Los nuevos tintos españoles" (Ed. Salvat).
Pero las dos convenimos en que actualmente existe una tendencia que consiste en homogeneizar los vinos, en que cada vez se diluyan más las diferencias entre las distintas denominaciones o regiones vinícolas -ya sean españolas o extranjeras-, y que en la mayoría de casos se fundamenta en una sobremaduración, en una sobremaceración y en un exceso de madera que nunca se acompaña (por que no se puede o no se quiere) de su correspondiente limado en botella. A todo esto hay que añadirle la pérdida de identidad y de personalidad y en consecuencia de autenticidad que conlleva el hecho de querer seguir a toda costa unos determinados cánones en los cuales unos por su clima, otros por el suelo o por las variedades autóctonas no pueden encajar sin renunciar a parte de lo que son.

En fin, con los vinos sucede, como con tantas otras cosas en la vida, que para alabar a unos hay que desmerecer a otros.

La otra bodega que quedó impregnada en mi memoria, fue la del vino protagonista de este post el Vallemayor Reserva 1998 de Bodegas Vallemayor, que cautivaron la atención de buena parte del grupo de cata con el Viña Cerradilla -la apuesta "joven" y "moderna" (también en el diseño de la etiqueta) de la bodega-, hasta el punto de hacerles un pedido de por lo menos una decena de cajas.

Podríamos decir que el Vallemayor Reserva 1998 viene a ser el hermano mayor del Viña Cerradilla. El último un vino vigoroso y el primero un vino con experiencia, pero, en ningún caso, se le puede considerar un "vino magro", citando de nuevo a Mauricio Wiesenthal.

VR’98 viste de color rubí y presume de tener una buena capa. El matiz, como cabe esperar y sin tener que avergonzarse, apunta claramente a teja.
Nariz agradable en la que predominan los tostados, sobre todo café y algo de canela, delatando a los tempranillos de La Rioja. En el retronasal se adivina la fruta roja.
En boca es redondo y elegante, con un paso agradable. Buena acidez y unos taninos suaves que se funden en un final de persistencia media-alta.
En definitiva, un Rioja que se exhibió con la elegancia imperecedera de todo un clásico.

Vallemayor Reresva 1998
Embotellado por: Bodegas Vallemayor, S.L. Fuenmayor, La Rioja
Variedades: Tempranillo.
Crianza: 2 años en barrica de roble y otros 2 en botella.
Grado: 13%Vol.
Precio aproximado: 14€